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Niño sano

¿Está mi hijo preparado para practicar algún deporte?

Todo padre siente satisfacción y orgulllo cuando su hij@ manifiesta interés por participar en alguna actividad física o deportiva organizada. Es común escuchar como las madres de familia dedican gran parte de la tarde de varios días de la semana a llevar y recoger a los hij@s al entrenamiento de futbol, natación, ballet, jazz, etc, e incluso ironizan que actúan sólo de “choferes” recorriendo la ciudad.

Los beneficios de la actividad deportiva son indudables: mejora las funciones pulmonar y cardiovascular del organismo, promueve el desarrollo muscular, disminuye los riesgos de ateroesclerosis y es parte fundamental en la prevención de la obesidad. Además promueve la socialización y, bien dirigido, mejora la autoestima y la participación en trabajo de equipo.

Sin embargo, existen algunos niños y adolescentes en los que la actividad física puede ser de riesgo para su salud, al estar afectados por enfermedades cardíacas o pulmonares, por fortuna poco frecuentes, y que pueden haber pasado inadvertidas al tener un comportamiento clínico “silencioso”, es decir, que no se han manifestado aún.

Preocupados por esta situación, la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) y la Sociedad Europea de Cardiología, recomiendan efectuar una evaluación médica previa al inicio de la práctica deportiva elegida, que pueden resumirse en:

  • El análisis cuidadoso de los antecedentes familiares (ej. muerte súbita de relativos cercanos o fallecimientos en menores de 50 años), de la historia clínica personal y el examen físico dirigido a identificar enfermedades cardiovasculares de riesgo (ej. hipertensión, asma, cardiopatía)
  • La identificación de soplos cardíacos sugestivos de alteraciones en la función del músculo cardíaco
  • Historia personal de síncope (perdida del alerta), dolor torácico o sensación de malestar durante o después de hacer ejercicio

Si nuestro hij@ presenta alguna de estas condiciones, se haría necesaria la evaluación por el especialista, quien pudiera efectuiar estudios como el electro o ecocardiograma, prueba de esfuerzo o monitorizar la presión arterial, de ser necesario para cada caso.

Si tomamos en cuenta estas recomendaciones, podremos disfrutar de la actividad física que realicemos con nuestros hijos y estaremos cuidando su salud de manera efectiva.

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