Medicamentos y hierbas para ayudar en la lactancia

Esta última semana ha sido muy grata. Me topé en la consulta una situación que parece cada vez más rara: varias mamás que están dando lactancia exclusiva. Aún cuando la OMS recomienda alimentar a los bebés sólo con leche materna durante los primeros 6 meses y aún cuando pudiera considerarse lo más “natural”, la lactancia puede llegar a ser complicada y cansada para muchas mamás. También existe siempre el miedo de “¿le estaré dando lo suficiente?”. Y debido a esto, una pregunta frecuente es si existe algo, un medicamento o un suplemento que se pueda tomar para aumentar la producción de leche.

La respuesta corta es que sí existe. La larga es que, como con todos los tratamientos, se debe hacer una balanza entre los beneficios y los riesgos.

Hay un par de medicamentos que pudieran ayudar un poco, y que tienen efectos secundarios.

Por un lado tenemos la metoclopramida, un medicamento que se usa para el vómito y que también pudiera aumentar un poco la producción de leche. El gran pero es que tiene un efecto secundario relativamente frecuente: provocar movimientos involuntarios y espasmódicos de la cara y de las extremidades como si la persona sufriera enfermedad de Parkinson. A estos movimientos se les llama distonías. Para empeorar las cosas, el aumento de la producción de leche que se logra con la metoclopramida depende de la dosis. Es decir, entre más dosis de metoclopramida, más posibilidad de que aumente la leche. Pero también, al aumentar la dosis se aumenta el riesgo de efectos adversos. (1, 2)

Por otro lado tenemos la domperidona, otro medicamento que se usa para algunos malestares gastrointestinales que también tiene efecto en la producción de la leche. A diferencia de la metoclopramida, la domperidona no tiene el riesgo de producir distonías y tiene un mejor perfil de seguridad porque pasa poco a través de la leche materna. Pero ningún medicamento es inocuo. La domperidona se ha relacionado a alteraciones en el ritmo del corazón (algo que se conoce como prolongación del intervalo QT). Estos eventos son muy raros, y el riesgo aumenta si la persona está tomando otros medicamentos como algunos antibióticos o medicamentos para hongos.

De considerarse uno de los dos, la domperidona parece la mejor opción. Y aún hay más opciones, todas con sus respectivos pormenores. Sin embargo, lo más recomendable sería recurrir medicamentos sólo cuando se ha intentado todo lo no farmacológico.

Y hablando de tratamientos no farmacológicos, ayer una paciente me presentó unas cápsulas de una hierba milagrosa que se llama fenugreek o fenogreco. Alguien le dijo que era buenísima, porque a esa persona alguien más le dijo que era buenísima, y así sucesivamente. Cuidado, no por ser una hierba o por ser natural significa que no hay riesgos. Recordemos que de muchas hierbas se extraen medicamentos (¡incluyendo algunas quimioterapias!). Y al igual que con los medicamentos, las hierbas deben ser estudiadas para ver cuál es la dosis óptima y cuáles pudieran ser los efectos secundarios.

Existe un estudio realizado el año pasado acerca del fenogreco. Es un estudio pequeño en el cual los autores dividieron a mamás y sus bebés en 3 grupos (aproximadamente 20 participantes por grupo): a unas les daban té de fenogreco, a otras un placebo (un líquido inerte igual al té que tenía fenogreco), y a otras no les daban nada. Lo que observaron fue que en comparación con el grupo placebo y el control, las mamás que recibían fenogreco producían más leche, y los niños ganaban un poco más de peso en la primer semana. Pero el estudio tiene un seguimiento a muy corto plazo y la cantidad de participantes es tan pequeña que no se puede saber si pudieran existir efectos adversos poco frecuentes.

El Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa menciona algunos posibles efectos secundarios del fenogreco: flatulencia, distensión abdominal, y diarrea. Y también es enfático en decir que sólo existen estudios que muestran que el fenogreco puede ayudar a bajar la glucosa en personas diabéticas, pero que no existe ninguna prueba para usar esta hierba en otras condiciones de salud.

Si no hay estudios válidos, ¿cómo saber cuál es la dosis óptima del fenogreco?, ¿cómo saber qué efectos secundarios puede tener? y ¿cómo sabemos que el control de calidad de los suplementos que se venden es adecuado? Muchas interrogantes como para tomarse a la ligera.

Entonces, ¿existen medicamentos o hierbas para ayudar en la lactancia? Sí, y pudieran considerarse en situaciones particulares, hablando claro de los riesgos y los beneficios. Pero primero debe de intentarse lo más “natural”, es decir, que el bebé sea el estímulo para que se produzca la leche. ¿Cómo saber si la leche materna es suficiente? Si el bebé está reactivo, contento, ganando peso, y mojando más de 5 pañales al día, sí es suficiente.