Engordando a nuestros hijos

Ayer vi de nuevo la película Súper Engórdame. Es un documental que critica las cadenas de comida rápida y el efecto de estos alimentos en la epidemia de obesidad que tiene EEUU. El director y protagonista se embarca en una misión de desayunar, comer y cenar en McDonalds, y ya se imaginarán qué le pasa a su peso y su salud. Si bien es cierto que el experimento que realiza puede estar sesgado, y pueden mostrarnos sólo los datos que ellos quieren para magnificar el drama, el documental da información muy interesante de los efectos nutricionales de las comidas rápidas. Más allá, explica cómo los distribuidores de alimentos influyen en qué comen los niños en las escuelas y cómo la mercadotecnia hace que nuestros hijos sean presas de sus productos desde muy temprana edad.

En México aún no existe una epidemia de obesidad tal como la que se ve en EEUU. Pero mientras algunos Estados siguen teniendo altos índices de desnutrición, en otros la incidencia de sobrepeso aumenta cada vez más. Como en otras situaciones, estamos imitando el mal ejemplo de nuestros vecinos del Norte, cayendo en las mismas trampas publicitarias. La influencia de las grandes compañías de comida rápida se ve por doquier: en televisión, en espectaculares, en juguetes, en escuelas…

Debemos mantenernos alertas en todo lo que consumimos nosotros como padres, para dar un buen ejemplo a seguir. Apóyate en tu pediatra para obtener consejos sobre la nutrición de tus hijos. El control del niño sano juega un papel fundamental para vigilar el crecimiento y desarrollo de un niño. Durante este seguimiento, el pediatra puede revisar el índice de masa corporal y los hábitos alimenticios tanto del niño como de la familia.