La influenza porcina

La noticia acerca de los casos de influenza porcina que han sido reportados en la ciudad de México ha dado la vuelta al mundo. Hasta este momento, se estima que alrededor de casi 1000 personas han sido afectadas por el virus, y 60 han fallecido. También en el sur de Estados Unidos se han reportado casos y al parecer se trata de un nuevo tipo de virus de influenza porcina.

La influenza porcina es una enfermedad respiratoria de los cerdos, causada por un virus de la influenza tipo A, que por lo general no afecta humanos. Cuando afecta humanos, casi siempre son personas que tienen mucho contacto con dicho ganado. Pocas veces se transmite de humano a humano. Sin embargo, el virus de la influenza tiene una gran capacidad para modificarse. Cuando hay cambios menores en su estructura se producen brotes epidémicos temporales, como los que ocurren año con año en casi todo el mundo. Cuando hay cambios mayores en su estructura es cuando se producen las grandes epidemias. Ahora, el hecho de que se estén incrementando los casos no quiere decir que se avecina una pandemia. Aún es temprano, se sigue investigando, y se están tomando las medidas de prevención necesarias.

¿Qué puedo hacer?

Una de las maneras para prevenir la enfermedad puede ser la vacunación. Sin embargo, como mencionábamos, el virus cambia mucho, y es por eso que todos los años se modifica la vacuna, tratando de pronosticar al virus que afectará la siguiente temporada. El virus porcino es del tipo A, H1N1. La vacuna contiene 3 tipos de virus: uno tipo A (H3N2), uno tipo A (H1N1), y uno tipo B. Si el virus que está afectando en este momento a la población «se parece» al virus para el cual fue fabricado la vacuna, entonces habrá protección.

  • Las demás precauciones que se pueden tener son:
  • Cubrirse la nariz y boca al toser o estornudar y tirar el pañuelo después de usarlo.
  • Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, sobre todo después de toser y estornudar. También puede usar productos con alcohol para limpiar las manos.
  • Tratar de evitar el contacto con personas enfermas. Y si usted está enfermo, quedarse en casa y limitar el contacto con otras personas para no infectarlas.
  • Tratar de no estarse tocando sus ojos, nariz o boca, que así es como se transmiten de manera más frecuente estos gérmenes.

Por lo pronto, lo mejor es mantenerse informado y optimista de que estos serán sólo casos aislados y tener siempre en mente que lo mejor es la prevención.