La sillita del carro salva vidas

sillita

Para tomar o aceptar una medida preventiva, primero tenemos que percibir un riesgo. Precisamente por eso son difíciles las campañas de prevención, ya sean para prevenir enfermedades o prevenir accidentes. “No te preocupes, no pasa nada” y “no seas exagerado” son frases peligrosas. Si no sentimos riesgo, o franco miedo, no prevenimos.

Es curioso cómo una enfermedad como el ébola puede atemorizarnos. Películas como Epidemia o Contagio se nos han quedado sembradas en el cerebro. Escuchamos en las noticias que el ébola se está esparciendo, sentimos un riesgo, y empezamos a pensar qué hacer o qué pasaría si llegara a nuestras casas.

Lo curioso es que el riesgo de que el ébola llegue a México es bajísimo. Otras enfermedades y otros riesgos a la salud son mucho más probables. El caso de las sillitas de los carros para prevenir la mortalidad en accidentes automovilísticos es un ejemplo claro.

Todos los días nos subimos al carro sin pensar que los accidentes automovilísticos son la causa número 3 de muertes en niños de 1-4 años, y ¡la número UNO uno en niños de 5 a 14 años!

Si de alguna manera percibiéramos ese gran riesgo, entonces sí actuaríamos, no traeríamos a los niños en nuestro regazo al manejar, y siempre nos esforzaríamos por usar sillitas adecuadas. Es una medida preventiva sencilla que le puede salvar la vida a un niño.

La sillita del carro puede reducir el riesgo de muerte 71% en niños menores de un año y 54% en niños entre 1 y 4 años. Estos números por sí solos deberían convencer. Pero si no, sólo piensen ¿no vale la pena salvarle la vida a UN niño?

Entonces, vamos repasando los lineamientos para el uso de sillas de carro para los niños:

Niños de 0-1 año

Deben ir en una sillita apropiada, en el asiento trasero, y viendo hacia atrás. El asiento trasero central es el lugar más seguro. Nunca pongas la sillita en el asiento del copiloto.

Niños de 1-4 años

Después del año de edad, hay que tratar que los niños vayan en la sillita viendo hacia atrás todo el tiempo que se pueda. La Academia Americana de Pediatría recomienda que vayan viendo hacia atrás hasta los 2 años. Sí, leyeron bien, dos años. Podrían pensar que es una locura quererlos tener así después de 1 año, pero, primero, es la forma más segura para viajar, y segundo, los niños se acostumbran.

Una vez que los niños exceden el peso o la estatura permitida para la sillita que se puede poner volteando hacia atrás, es hora de una nueva silla con vista hacia el frente.

Niños de 4-8 años

Pueden ir en la sillita viendo hacia el frente. Al exceder el peso o la estatura permitida, el siguiente paso es el booster.

Niños mayores

Cuando el niño crezca lo suficiente para usar el cinturón de seguridad del carro de manera adecuada, entonces es hora de dejar el booster. Para que esto pase, al sentar al niño el cinturón del regazo debe quedarle arriba de los muslos y no en la panza, y el cinturón diagonal debe quedarle en el hombro y no en el cuello o la cara.

En todos los casos, se deben seguir las instrucciones y las recomendaciones de los fabricantes de la sillita. Para cualquier duda sobre situaciones particulares (camionetas, tipos de sillas, tips, etc.), acércate a tu pediatra.

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