Denle un traguito, no pasa nada

Como todo niño de 2 años, mi hijo era curioso y explorador. Un día teníamos una reunión familiar en nuestra casa y alguien descuidó en la mesa de la sala su “caballito” con tequila. Mi hijo tomó con singular entusiasmo el vasito, se lo empinó, le dio un buen trago, y su cara se le deformó.…