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Enfermedades Prevención

La consecuencia de no vacunar, parte 2

El año pasado renegaba en una entrada acerca de la epidemia de tos ferina en Estados Unidos, una enfermedad prevenible por vacunación. Con el riesgo de ser acusado de cascarrabias, hoy seguiremos con la misma temática.

Es increíble que en un país de primer mundo, un país incluso pionero en el desarrollo de vacunas, exista una epidemia de sarampión de tal magnitud como está ocurriendo en estos últimos años. Los casos de esta enfermedad han ido aumentando en Francia de 600 en el 2008, a 1500 en el 2009, a más de 5000 en el 2010. Y en los primeros 3 meses de este año, ¡van más de 6400 casos!

La vacuna del sarampión forma parte de la “famosa” MMR (triple viral). Pongo famosa entre comillas porque es la que más ha sido atacada por los grupos antivacunas, quienes siguen diciendo que puede causar una serie de patologías (desde autismo hasta hepatitis) aún cuando no existe ninguna prueba al respecto, y aún cuando se ha descubierto el fraude en el que estaba involucrado el médico que inició todo este movimiento.

La cobertura de vacunas en la población francesa al parecer está muy por debajo del 95% recomendado por la Organización Mundial de la Salud, consecuencia de las campañas “antivacunas” basadas en mitos. Mientras tanto, en México tenemos una cobertura mucho mayor, y no hemos tenido ningún caso de sarampión (nada, cero) desde el año 2006. No nada más en el 5 de mayo les ganamos a los franceses.

¡A seguir vacunándose!

ADD. 22 de julio, 2011. El daño ya está hecho. La Dirección General de Promoción en Salud hoy anunció sobre el primer caso de sarampión en México desde hace 5 años. Era de esperarse, se trata de una persona proveniente de Francia. A final de cuentas, es un caso importado. Esperemos no haya contagios. Y no… no empecemos con las noticias amarillistas de una pandemia de sarampión que acabará con el mundo.

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Mitos y realidades

6 ideas falsas sobre las vacunas

La Organización Mundial de la Salud, a partir de un documento realizado por el Centro para el Control de Enfermedades de EEUU, publica en su sitio web “Seis ideas falsas extendidas acerca de la inmunización“.

Vale la pena darles un vistazo:

  1. «Las enfermedades ya habían comenzado a desaparecer antes de la introducción de las vacunas debido a la mejora de las condiciones higiénico-sanitarias»
  2. «La mayoría de las personas que enferman han sido vacunadas»
  3. «Existen “lotes defectuosos” de vacunas asociados con un número mayor de incidentes adversos y defunciones que otros. Los progenitores deben averiguar los números de estos lotes e impedir que sus hijos reciban vacunas pertenecientes a los mismos»
  4. «Las vacunas ocasionan numerosos efectos secundarios perjudiciales, enfermedades e incluso la muerte, por no mencionar los posibles efectos a largo plazo que ni siquiera se conocen aún»
  5. «En mi país, las enfermedades evitables por vacunación se han eliminado virtualmente, luego no es necesario que vacune a mi hijo»
  6. «La administración simultánea a un niño de varias vacunas para enfermedades diferentes aumenta el riesgo de efectos secundarios perjudiciales y puede sobrecargar el sistema inmunitario»

Escrito por Dr. Giordano Pérez Gaxiola. 18 noviembre, 2010.

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Noticias Prevención

La consecuencia de no vacunar

Las noticias como ésta son frustrantes. Al parecer tiene más fuerza la voz de un par de celebridades antivacunas (ej. Jenny McCarthy y su marido Jim Carrey) que las recomendaciones de miles de médicos y las pruebas científicas.

En California se han reportado más de 2700 casos de tos ferina en lo que va del año. La tos ferina es una enfermedad que provoca una tos intensa, incontrolable, y que puede ocasionar dificultad respiratoria y hasta la muerte de los niños más pequeños. Lo triste de esta epidemia es que se trata de una enfermedad prevenible por vacunación. La vacuna se aplica a partir de los 2 meses de edad, con refuerzos hasta los 4 años. Y debe aplicarse otro refuerzo cada 10 años en adultos.

Una de las justificaciones que he escuchado para no vacunar es que “son enfermedades muy raras, tan raras que si no se vacuna no le va a dar”. Cierto, muchas de estas enfermedades son poco frecuentes en la actualidad (sarampión, difteria, polio, etc.). Pero son raras precisamente porque la vacunación es efectiva y casi las ha erradicado. Otras enfermedades, como la rubeola, son benignas y autolimitadas en casi cualquier persona. La relevancia de la vacuna de la rubeola radica en que si una mujer embarazada se contagia el recién nacido puede tener múltiples malformaciones.

Las consecuencias de no vacunar no se alcanzan a palpar, pero pueden alcanzar a ser tragedias de salud pública. Es mejor prevenir.

Escrito por Dr. Giordano Pérez Gaxiola. 16 agosto 2010.

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Noticias

Vacunas sin aguja

El momento más inquietante para los pequeños, y también para los padres, cuando visitan al pediatra para el control del niño sano es la vacunación.

Tanto ha avanzado la tecnología que ya era hora que hubiera algo nuevo para evitar el doloroso piquete. Y parece que en un futuro no muy lejano ya lo tendremos: parches, en vez de agujas.

Unos científicos del Instituto de Tecnología de Georgia, en EEUU, están haciendo pruebas vacunando con un pequeño parche que tiene agujas microscópicas que se disuelven al contacto con la piel y están teniendo buenos resultados. En uno de sus experimentos, vacunaron contra la influenza a un grupo de ratones con los parches, a otro grupo con la vacuna tradicional con aguja, y a un tercer grupo no lo vacunaron. La respuesta inmune fue mejor en el grupo de los parches que en los otros dos grupos.

Esta es una excelente noticia para todos los niños, y también para uno que otro adulto con miedo a las agujas. Esperemos que los investigadores sigan por buen camino y se logren hacer vacunas efectivas con este método indoloro. Por lo pronto, vamos dándoles azúcar  a los niños pequeños, justo antes de inyectarlos.

Escrito por Dr. Giordano Pérez Gaxiola, 19 julio 2010.

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Enfermedades

De la vacuna del rotavirus

Antes de que los rumores y la desinformación comiencen a hacer estragos, vamos aclarando las cosas acerca de la noticia reciente de la vacuna del rotavirus.

Se descubrió en marzo que la vacuna contra el rotavirus del laboratorio Glaxo, Rotarix (la cual es la que se aplica en el sector salud de nuestro país), contenía DNA de un virus porcino. Y la semana pasada se anunció que la otra vacuna, llamada Rotateq, del laboratorio Merck, también contenía información genética del mismo virus y de otro relacionado.

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Mitos y realidades

Mitos sobre la vacuna H1N1

¿Es segura la vacuna al haberse fabricado de manera tan rápida? La tecnología para producirla es la misma que se ha usado para producir la vacuna de influenza estacional desde hace 60 años, con un record excelente de seguridad, por lo que la hace completamente inocua y de gran efectividad.

¿Se ha probado en humanos? Ya ha sido probada en miles de voluntarios en Australia y Gran Bretaña, con buena respuesta inmunológica y con mínimos efectos colaterales.

¿Hay gente que no deba ponerse la vacuna?

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Niño sano

Dulce apapacho al poner vacunas

Desde hace ya algún tiempo, se ha demostrado que dar azúcar a los niños pequeños antes de algún procedimiento médico menor, como la aplicación de vacunas o inyecciones, les reduce el dolor. Y por sentido común, es fácil imaginar que el contacto y el abrazo de los padres al niño también los ayudará. Recientemente se ha publicado otro estudio, el más grande hasta el momento que aborda este tema, en la revista Pediatrics.

Autores brasileños dividieron al azar en 4 grupos a recién nacidos que iban a recibir su vacuna de hepatitis B: a unos se les aplicó la vacuna como siempre se acostumbra, a otros se les dio azúcar (dextrosa) 2 minutos antes de la vacuna, a otros se les apapachó (piel a piel) 2 minutos antes y durante la inyección, y al último grupo se les dio azúcar antes y también se les apapachó. Los investigadores calificaron (existen escalas para medir el dolor en niños pequeños que consideran las expresiones faciales, la duración del llanto y la frecuencia cardiaca entre otras cosas) a los niños sin saber si les habían dado o no azúcar. Es obvio que sí supieron a quiénes estaban abrazando.

Al final, los niños a los que se les dio azúcar y que también tuvieron contacto piel a piel fueron los que tuvieron menos dolor. Estos resultados son importantes y fáciles de aplicar. Son cosas sencillas que se pueden hacer para disminuir el estrés y el dolor a los niños pequeños. Y además, no tienen ningún riesgo. Sólo se necesita un poco de tiempo.

En niños mayores, parece que la distracción es lo que reduce más el dolor en este tipo de situaciones. Tal vez valga la pena también darles un dulce antes, y no después como acostumbramos hacerlo como premio.