Guardería: Gusto o Necesidad

Actualmente es muy frecuente ver que ambos padres trabajan fuera del hogar ya sea por necesidad de contar con dos sueldos y/o  por el desarrollo independiente y profesional de cada miembro de la pareja.  Esto lleva a la necesidad de buscar un lugar donde dejar a nuestros hijos mientras estamos trabajando y lo primero que se nos viene a la mente es una guardería. También encontramos familias donde la madre no trabaja fuera del hogar, pero que por cuestiones sociales, sale mucho durante el día y  por conveniencia del niño para que “socialice” más temprano,  para que controle esfínteres más pronto y para que su lenguaje sea más amplio a temprana edad, deciden meterlo a una guardería.

Es importante que los padres de nuestros pacientes sepan que las guarderías también tienen puntos adversos a tomar en cuenta como lo es el ser un factor predisponente a procesos infecciosos.  Es decir, vemos que los niños que asisten a una guardería, mientras más pequeños son, sobre todo menores de 1 año, tienen más infecciones de vias respiratorias y gastrointestinales comparados con aquellos niños que no acuden a las mismas.  Esta situación es quizá, la principal razón adversa de llevar a nuestros hijos a estas instituciones y ello obedece a que el sistema inmunológico  en los niños pequeños no es lo suficientemente “maduro” como el que observamos en los que ya tienen 2 años de edad.

Tratemos de diferenciar cuál es la verdadera razón para meter a nuestros hijos a una guardería y busquemos en pareja (pues los hijos son responsabilidad de ambos padres) otras opciones para el cuidado de nuestros hijos cuando no podamos hacerlo nosotros mismos como lo es que una persona nos cuide a nuestros niños en nuestra propia casa o en su defecto, en la casa de ella.  Hay personas jubiladas, hay otras que estudian preparatoria o Universidad por la tarde y disponen de la mañana para ello;   hay señoras que les gustan los niños y nunca pudieron ser madres o sus hijos ya están fuera del hogar, etc., ya que este solo hecho puede significar la diferencia de que nuestros hijos se estén enfermando con más frecuencia.

Escrito por Dr. Roberto Zazueta Tena,  el 27 de Junio 2010